En 2026, un consenso global de más de 50 organizaciones científicas y de pacientes —publicado en The Lancet y respaldado por la Endocrine Society— cambió el nombre del síndrome de ovario poliquístico (SOP) a síndrome ovárico metabólico poliendocrino (SOMP) (en inglés, PMOS). Es una de las condiciones hormonales más frecuentes: afecta a cerca de 1 de cada 8 mujeres (más de 170 millones en el mundo) y hasta 7 de cada 10 casos siguen sin diagnóstico.
Por qué cambió de nombre
El nombre viejo era engañoso. Sugería un problema de “quistes en los ovarios”, pero no hay un aumento de quistes: lo que se ve en la ecografía son muchos folículos inmaduros, no quistes. Y, sobre todo, reducía a “un problema de ovarios” lo que en realidad es un trastorno de todo el cuerpo —hormonal, metabólico y endocrino— con efectos en el peso, el azúcar en sangre, el ánimo y el corazón. El nombre nuevo refleja esa naturaleza. Habrá una transición de unos años (hasta la guía internacional de 2028) en la que verás los dos nombres: muchas personas y documentos todavía dicen “SOP”.
Qué es
No es “tener quistes”: es un desequilibrio hormonal y metabólico (con andrógenos más altos de lo normal) que altera la ovulación. Es una condición crónica que persiste más allá de la edad reproductiva y se asocia a la resistencia a la insulina.
Señales y síntomas
El SOMP se reconoce por un conjunto de señales, no por una sola. Las más frecuentes son las menstruaciones irregulares, infrecuentes o ausentes, el exceso de vello, el acné o la piel grasa, la caída de cabello de patrón femenino, la dificultad para bajar de peso y la dificultad para concebir. El peso no es un requisito: existe SOMP en personas delgadas.
- Menstruaciones irregulares, infrecuentes o ausentes.
- Exceso de vello (hirsutismo), acné o piel grasa.
- Caída de cabello de patrón femenino.
- Dificultad para bajar de peso; a veces manchas oscuras en pliegues.
- Dificultad para concebir (causa frecuente de anovulación).
El peso no es un requisito: existe SOMP en personas delgadas.
Causas
La causa exacta se desconoce. Contribuyen la predisposición familiar, los andrógenos elevados y la resistencia a la insulina. No es culpa de nadie.
Cómo se diagnostica
Con los criterios de Rotterdam (2 de 3: ciclos irregulares, hiperandrogenismo clínico o en sangre, y ovarios de aspecto poliquístico en ecografía o AMH elevada en adultas), tras descartar otras causas (tiroides, prolactina). En adolescentes no se usa la ecografía para diagnosticarlo. Un ciclo “irregular” es de menos de 8 al año o de más de 35 días (o menos de 21). El cambio de nombre no modifica (por ahora) los criterios de diagnóstico; busca que se entienda como lo que es: un problema metabólico y endocrino.
Tratamiento (se decide con tu profesional)
Estilo de vida (movimiento + alimentación) es la primera línea para todas (recomendación de guía; evidencia de desenlaces limitada). Los anticonceptivos combinados regulan el ciclo y ayudan con acné/vello; la metformina apunta al eje metabólico. La combinación adecuada depende de tu objetivo (regular ciclos, fertilidad o metabolismo).
Vivir con ello
El SOMP se asocia a mayor riesgo de ansiedad y depresión: cuidar la salud mental es parte del manejo. Registra tus ciclos en Mi Ciclo y llévalos a tu consulta.
Mitos
- “SOMP (o SOP) = quistes.” No: el nombre cambió precisamente porque no son quistes, sino folículos; es un diagnóstico hormonal y metabólico.
- “Causa infertilidad permanente.” Muchas mujeres conciben, con o sin tratamiento.
- “Se cura con la píldora.” No hay cura; los tratamientos controlan síntomas.
✓ Revisado: julio de 2026 · Fuentes verificadas
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