Le diría que está bien tener miedo y dudas, que está bien sentir todo lo que se puede sentir en este momento pero que no es su culpa, no tenemos la culpa de tener esta enfermedad, no hicimos nada malo ni dejamos de hacer algo. En mi caso lo veo como un reinicio en mi vida para cambiar el rumbo y escogerme a mí, escoger ser feliz, escoger cuidarme más y poder aprender a conocer mejor mi cuerpo para enseñarle a otras mujeres más sobre esta enfermedad y así acompañarlas en su proceso.
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